Segundo Gobierno de Rafael Caldera 1994 - 1999
1997: la persistencia en el rumbo

Pese a los éxitos alcanzados en 1996 aún persistían serias desigualdades sociales. Los saldos positivos de la política macroeconómica adoptada aún no alcanzaban a las mayorías. Solo cuando esto suceda podremos entonces hablar de la culminación de la Agenda Venezuela. Con respecto a los años anteriores, sin embargo, es preciso registrar ciertos logros: el nivel de la inflación bajó notablemente; la economía creció (incluyendo sectores que no habían logrado crecimiento en años anteriores); el nivel de desempleo bajó; la privatización alcanzó cierto número de éxitos; la inversión aumentó; el crédito bancario se expandió en un 120%; el consumo en hogares creció; el área petrolera prosiguió su plan de inversiones nacionales y extranjeras; se redujo el sector informal; ocurrió un superávit en la balanza de pagos y crecieron las reservas internacionales. Durante este segundo año de crecimiento, la Presidencia Caldera toma la decisión de mejorar los devaluados sueldos de la administración pública e invertir en gastos de infraestructura que no podían postergarse. Este año pasará a la historia: la reforma laboral resolvió un problema económico y social de naturaleza estructural que llevaba décadas estancado, obstaculizando las relaciones entre el capital y el trabajo.