Segundo Gobierno de Rafael Caldera 1994 - 1999
La Agenda Venezuela

 

Crecimiento económico con estabilidad política y social

Recuento somero de los principios programáticos diseñados para ese cambio de rumbo:

- Estabilidad y viabilidad del sistema democrático

- Cambio en clima de paz social

- Explicación detallada a la población

- El ajuste debe recargarse sobre quienes tienen más posibilidades

- Políticas consistentes y permanentes

- Nuevo rol del Estado

- La actividad privada generará la dinámica del crecimiento

- Viabilidad política

- Eficiencia y responsabilidad social

La Agenda Venezuela es un conjunto de políticas públicas implantadas por el gobierno del Presidente Rafael Caldera con el objetivo de reducir significativamente la inflación, restaurar la confianza interna y externa en nuestra economía, echar las bases para un crecimiento económico sostenido y reducir la pobreza, todo ello basado en principios de solidaridad y justicia social.

La búsqueda de ese fin implicó conjugar la urgente atención prestada a los asuntos económicos con el debido cuidado a los aspectos sociales y políticos, percibidos éstos como condición de viabilidad de los primeros. El Gobierno Nacional se ciñó a la creencia de que el éxito de cualquier iniciativa de carácter económico descansa en el resguardo de las necesidades de la población y en el estímulo, por vía del consenso, de la participación y del compromiso de todas las fuerzas políticas y económicas cuyos intereses congregan el interés general de la Nación.

Luego de una consulta nacional y una cuidada atención prestada a sus detalles, en abril de 1996 se anunciaron las medidas que constituyen la Agenda Venezuela. Estas comprendían tanto un proceso de estabilización económica a corto plazo como un cuerpo de reformas estructurales y programas sociales de largo plazo.

Las medidas buscaban vincular la visión de futuro, basada en el consenso, con acciones concretas centradas en el crecimiento sostenido de nuestra economía y en la transformación estructural del Estado y su rol.

Los resultados no tardaron en notarse: inflación sustancialmente reducida; entrada de capitales extranjeros e inversión nacional gracias a un proceso de restauración de la confianza, paz política y social. Venezuela afianzaba su inserción exitosa en la economía global y enrumbaba, así, su propia economía.